viernes, 7 de febrero de 2014
Medianoche.
Sin relato, sin historia, sin cuento; así la pienso...a veces. Pero a veces hago relatos, historias, novelas en mis pensamientos con ella de protagonista y un enamorado pedazo de mi alma. ¿A quién engaño? Todo mi cuerpo y alma se dedican a ella al 100%, cuando la pienso, claro; cuando estoy con nostalgia, claro. Siempre ella, tan radiante en mis fantasiosos pensamientos: La doncella de los labios de flor, a quien adoro noche y día desde mi recóndita guarida, muy lejos de su palacio. Y a medianoche ella sucumbe en mis memorias ¡Tan impactante es su sonrisa!¡Tan hipnótica su mirada! Esos labios, que delicadamente, dibujan una sonrisa coqueta, y esos ojos tan redondos como la luna llena, que la hacen poseedora de la voluntad de mi alma. Ella es mi doncella, mi doncella hermosa, la dueña de mi inspiración.
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