viernes, 21 de febrero de 2014
Sueño 21/02/2014
Hoy volví a soñar con ella. En la universidad, que era muy diferente a lo que es en realidad; ella y yo nos íbamos a dar alcance si yo continuaba caminando por la ruta que tome. Yo sabiendo que ya nada es lo mismo, que el solo encuentro casual o cruce de nuestros caminos terminaría en fatalidad, decidí tomar una ruta adicional para no toparme con su camino, y fui adelantándome para no verla por delante mío para así no poder mirar hacia atrás. Sin embargo, el destino consiguió que ella sin darse cuenta de mí tope conmigo y yo ni fui advertido. Nos miramos, vi sus ojos que miraban con desprecio la aparición que yo hice frente a ella. Sólo la miré, pero de alguna forma... ella no me regañó nada. Yo me arrodillé y tomé su mano: "Lo siento mucho, en verdad lo siento", le dije. Ella no dijo nada, mi semblante mostraba sinceridad; ella sonrió, me levanté y la abracé; y sin decir nada sólo correspondió. Yo aún sin creer lo que pasaba, no estaba dispuesto a arruinarlo. La invité a sentarse en un tronco caído a lado de una escalera de madera; ella se quitó las sandalias, me habló poco, pero de lo breve que me comento, me confirmó que estaba enferma, que tenía anemia y que padecía de una enfermedad parecida al cáncer; la volví a abrazar, en ese instante mi alma se partió: "Mi nenita, mi nenita", solo pude decir entre sollozos; al rato un hombre de edad, casi anciano; nos pide de mala gana que nos retiráramos del lugar porque era su estancia. Cogí sus sandalias, la cargue en mis brazos y me la llevé del lugar. Ella no se opuso, y al caminar por un rato con ella en brazos, me senté en un pequeño muro; con ella aún en mis brazos, sobre mi regazo, finalmente pude decirle más de dos palabras "Te amo. Aún te amo, mi doncella preciosa...". Tenía en mente besarla, pero ella fue quien lo hizo... y me dejé llevar... "Hablemos en otro lugar" dijo ella, "pero llévame como lo has estado haciendo hasta ahora", agregó. Y la llevé a un lugar, con césped al aire libre, en una pequeña colina. y ahí la bajé, había arena, ella se ensució. Recuerdo que limpié sus pies con un pañuelo que asombrosamente yo tenía... fue algo raro, le puse las sandalias, le acomodé el cabello y sus lentes. Yo estaba muy emocionado y nervioso, quería decirle, en mi sueño, lo que no pude decirle en la realidad hace unas semanas atrás; y ...ella recibió una llamada, eran sus amigos de la universidad. Todo el rato estaba al teléfono pero a pesar de atenderlos, me comenzó a contar sus anécdotas; sin embargo cuando quise decirle lo que en principio quería, un amigo inoportunamente apareció; un conocido nuestro, a la que ella no tendría problemas en que nos acompañase; pero ya no quería más interrupciones, y con gestos acompañado de un "ahora no"; el inoportuno se fue. Al volver la mirada hacia la doncella, noté que su comportamiento cambió.. y la veía más liberal, con palabras de un léxico subestándar; y yo solo que me quedé sin palabras, sorprendido, impactado... y al rato desperté. ¿En la realidad ella se expresará ahora así? ¿Tanto ha cambiado? Ella siempre repudió ese lenguaje de jergas y groserías. Bueno, ella lo hizo en mi sueño... Un desenlace inesperado...mis sueños nunca terminan bien.
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